martes, 5 de febrero de 2019

Juan Uña Gómez





Juan Uña Gómez, pedagogo, político, abogado y académico. Nació en Maguilla (Badajoz) en 1838 y murió en Madrid en 1909 a los 71 años de edad.
Fue un defensor infatigable de la dignidad del profesorado, la libertad de enseñanza, la reforma de los métodos y planes de estudio, la coeducación y el fomento de la investigación científica, todo ello en el seno de una Educación Pública.

Familia

Sus padres fueron Francisco Uña y Josefa Gómez. Tuvieron nueve hijos pero varios de ellos murieron en sus primeros años de vida. Contrajo matrimonio con Carmen Sarthou y Lera. Tuvieron dos hijas y hijo.

Formación

Quedó huérfano a los 12 años y le ingresaron en el seminario conciliar San Antón de Badajoz, pero no llegó a ordenarse sacerdote.
Al igual que muchos jóvenes de su tiempo tuvo que emigrar a Madrid, en 1857 porque en Extremadura no había ningún centro universitario. En la Universidad de Madrid se licenció en Filosofía y Letras y años más tarde lo haría en Derecho por la Universidad de Salamanca.
En la Universidad Central de Madrid fue discípulo del profesor Julián Sanz de Río que influiría bastante en sus pensamientos y en sus ideas krausistas. También estudió en la Escuela Superior Diplomática.

Compañeros universitarios

En la universidad coincidió con Francisco Giner de los Ríos, Nicolás Salmerón, Gumersindo Azcárate, Rafael María de Labra, Segismundo Moret, Alfonso Moreno Espinosa y otros, De todos ellos Nicolás Salmerón, Segismundo Moret y Giner de los Ríos, tuvieron gran relevancia pública y profesional.

Trayectoria profesional

Su vida profesional, como buen krausista transcurrió entre la Pedagogía y el Derecho y su interés y afán de conocimientos estuvieron presentes en él a lo largo de toda su vida.

Oposición

Al acabar sus estudios universitarios obtuvo en la Escuela Diplomática por oposición una plaza de archivero, ocupándose de ordenar todos los archivos del Ministerio de Asuntos Exteriores, tarea que le dejó marcado para el futuro, por el interés que puso siempre en la ordenación de los Archivos y Bibliotecas oficiales.

Docencia

Fue durante unos años Secretario de la Universidad Central de Madrid a finales de la década de 1860.

Cargos públicos

Durante la Primera República de 1873 a 1874 fue responsable de la Dirección General de Instrucción Pública, dependiendo del Ministro de Fomento.
Durante este tiempo Uña dictó una serie de decretos, órdenes y disposiciones que de haberse puesto todas en marcha y haber estado más tiempo en el cargo hubiesen producido un cambio radical para mejor en la Educación Pública.
Consiguió aumento de sueldos para los maestros y un programa de construcción de centros escolares especialmente Institutos de bachillerato. Reorganizó los planes de estudios de Filosofía y Letras en cooperación con Giner de los Ríos y De Castro.
En 1882 fue nombrado por Sagasta miembro del Consejo de Instrucción Pública y fueron rehabilitados todos los profesores que habían sido represaliados, al derogarse la Republica, se restableció la libertad de cátedra y se abrieron nuevos horizontes.
La actividad que desarrolló Uña desde sus cargos fue muy intensa en todos los campos organizativos de la Instrucción Pública para que fuese reconocida su importancia para el desarrollo de los pueblos.

Institución Libre de Enseñanza

La dificultad para sacar adelante las reformas que querían imponer Uña y sus colegas, les llevó en 1876 a la creación de la Institución Libre de Enseñanza, cuyo objetivo sería formar a profesores que asumiesen llevar adelante las reformas propuestas en los planes de estudios de los Institutos y Universidades. Uña fue profesor y rector de la ILE en el curso 1882/83.

Política

Fue un fervoroso alentador y activista intelectual de la revolución de 1868. Fue diputado, por LLerena, en la segunda legislatura de las Cortes de la Primera República. Cuando fracasó la República, se retiró de la vida pública.

Abogado

Cuando acabó la Republica se presentó para examinarse en Salamanca de varias asignaturas que le faltaban para acabar la carrera de Derecho, las aprobó y montó un bufete que le dio fama y prestigio.
De los pleitos ganados destaca uno que plantearon los agricultores por cuyos terrenos se estaba construyendo el ferrocarril Mérida-Sevilla que al cambiar de concesionario querían abaratar las indemnizaciones a los agricultores de los terrenos que ocupaban las vías. Este pleito le dio mucha fama en Extremadura.

Divulgación

Siendo muy joven y a lo largo de toda su vida estuvo publicando artículos en aquellos periódicos y revistas que apostasen por la Democracia.
En 1865 fue fundador y editor de la revista “La Enseñanza” , Revista General de Instrucción Pública y Particular de Archivos y Bibliotecas.
Fue crítico, traductor y prologuista de libros.

Academias y asociaciones culturales
  • - Fue académico numerario de la Real Academia de Jurisprudencia,
    - Diputado segundo del Colegio de Abogados de Madrid.
  • - Miembro honorario de varias Sociedades Económicas de Amigos del País.
  • - Presidente honorario del Centro Extremeño en Madrid.
Fundación Juan Uña

En 1997 se creó la Fundación Juan Uña para la Educación y Desarrollo en Extremadura”, es una organización de naturaleza fundacional, constituida sin ánimo de lucro y que considera que la educación es, fundamentalmente, un hecho social que tiene un gran potencial de desarrollo tanto de las personas individuales como de las comunidades humanas donde se desarrollan (familia, localidad, comarca, provincia, Comunidad Autónoma…).

Reconocimientos honoríficos
  • En 2003 se leyó en la Universidad de Extremadura una tesis dedicada a su persona.
  • En 2007 se publicó un libro sobre su biografía escrito por Pedro García Corrales.
  • En su pueblo natal Maguilla han rotulado una calle con su nombre y le han erigido un monolito.
  • En la ciudad de Badajoz hay una calle con su nombre.



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