martes, 5 de febrero de 2019

Antonio Rodríguez -Moñino Rodríguez



Antonio Rodríguez-Moñino Rodríguez, erudito, bibliógrafo, filólogo, Doctor, profesor y académico. Nació en Calzadilla de los Barros (Badajoz) en 1910 y murió en Madrid en 1970 a los 60 años de edad.
En 1968 fue nombrado Académico de la Real Academia Española.

Familia

Era hijo de un matrimonio de clase media acomodada. Según su biógrafo, las familias de ambos descendían de familias hidalgas extremeñas. Se casó con María Brey Mariño y no tuvieron hijos.

Formación

Su padre era funcionario, y estuvo destinado en varias ciudades, por eso inició el bachillerato con los Marianistas de Jerez de la Frontera y lo concluyó en el Instituto Nacional de Segunda Enseñanza de Badajoz.
En 1924, ingresó para cursar el curso de preparatorio de Derecho en la Universidad María Cristina de los padres Agustinos de San Lorenzo del Escorial y allí, en su magnífica biblioteca, descubrió su pasión por la bibliografía.
En 1930 se trasladó definitivamente a Madrid, en cuya Universidad Central, pudo terminar las carreras de Derecho y de Filosofía y Letras (especialidad de Letras) cuyas licenciaturas obtuvo en 1933, en Madrid empezó a frecuentar las tertulias, elemento axial en su vida futura, e incluso formará una propia, junto a otros estudiantes, en el café Castilla.
Asistió además de forma asidua a conferencias, coloquios e intercambios culturales…
Doctor por la Universidad de Salamanca en 1966, con la tesis titulada: La Silva de Romances de Barcelona,1561, que fue publicada por la misma Universidad, en 1969 

Becario

En 1931, con veintiún años, consiguió una beca de la Junta Constructora de la Ciudad Universitaria, a propuesta unánime de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Madrid, para ampliar estudios en Francia y Bélgica.

Inicios literarios con el seudónimo de “Un Bibliófilo extremeño”

En 1924 se editó su primera publicación, “Una cuestión palpitante: lo del texto único en los Institutos” aparecido en La Libertad, periódico de Badajoz, en marzo del citado año, cuando solo tenía catorce años.
En 1925 realizó varias publicaciones, la primera de ellas era ya un trabajo bibliográfico titulado: “Joaquín Romero de Cepeda, escritor extremeño del siglo XVI” dedicado al padre J. V. Corraliza, agustino del Monasterio del Escorial y natural de Villanueva de la Serena.
Hacia 1930, con menos de veinte años, publicó textos esenciales como, entre otros:
- La Biblioteca de Benito Arias Montano (1929),
- Dictados tópicos de Extremadura o Virgilio en España (1930)
- Bibliografía hispanooriental (1931).

Centro de Estudios Extremeños

En 1926 formó parte del recién creado Centro de Estudios Extremeños y escribió dos obras claves para sus Estudios Extremeños;
Teatro extremeño del siglo XVI (perdido)
Folclore extremeño (folleto casi destruido íntegramente).

Docencia

En 1935 ganó una cátedra de Instituto y fue profesor de Lengua y Literatura en el Instituto Nacional Velázquez de Madrid.
En 1936 consiguió Moñino la titularidad de la cátedra de Lengua y Literatura española en Bilbao, de la que tomará posesión desde Madrid, ciudad en la que hasta ese año, estaba dando clases, bien en el Instituto Nacional Velázquez o bien en el Instituto Nacional Pérez Galdós, como interino.

Guerra Civil

Al filo de la Guerra Civil fue nombrado técnico de la Junta de Incautación y Protección del Tesoro Artístico y dirigió la salvación del patrimonio bibliográfico durante la Guerra Civil, al depositar los libros incautados o recuperados en la Biblioteca Nacional de Madrid.
Como a tantos españoles, de uno y otro bando, los años de 1936-39 van a significar una terrible y traumática experiencia en la vida de Moñino, que en su caso concreto, sus nefastas consecuencias van a durar hasta muchos años más tarde, en un intento absurdo e incomprensible de anularle en su vida profesional. 
El desarrollo de la Guerra Civil le obligaron a marcharse a Valencia, ciudad en la que continuaría como profesor en el Instituto Nacional Luis Vives, hasta su evacuación, junto con el gobierno republicano, a la ciudad de Barcelona.

Represión

Al acabar la Guerra Civil no quiso exiliarse y sufrió un expediente de depuración y fue inhabilitado para la docencia durante más de veinte años, condenándole a traslado forzoso fuera de la provincia de Madrid por cinco años y siendo despojado de su cátedra; la resolución del expediente se dilataría hasta 1966.

Estados Unidos

En la madurez impartió cursos en Estados Unidos desde 1960, en particular en la Universidad de California, Berkeley, y fue vicepresidente de la Hispanic Society of America.

Revista Española

Tras ser expulsado de su cátedra por sus simpatías republicanas, fundó la Revista española (1953), que publicó ensayo, crítica y narración breve, y donde asomaron los autores de la generación del medio siglo o del Realismo social, que formaban su consejo de redacción, entre ellos Ignacio Aldecoa, Rafael Sánchez Ferlosio y Alfonso Sastre. Tenían tertulia en el Lyon d'Or, presidida por Rodríguez Moñino.

Real Academia Española

Trabajó en la biblioteca de la Real Academia Española, e ingresó como Académico en ella en 1968.

Cargos literarios

Siendo bibliotecario del Museo Lázaro Galdiano, dedicó su atención preferentemente a los literatos de Extremadura, su patria chica, como por ejemplo: Bartolomé José Gallardo, a quien dedicó su Don Bartolomé José Gallardo. Estudio bibliográfico (1955).
Publicó las Poesías de Gregorio Silvestre,
Dictados tópicos de Extremadura,
Poetas extremeños del siglo XVI,
Joaquín Romero Cepeda, poeta extremeño del siglo XVI
Primera parte de una Historia de la literatura extremeña (1942) que llega hasta el Renacimiento-

Editorial Castalia

En 1968 aparecieron los primeros títulos de la colección Clásicos Castalia, fundada por él.

Resumen de su aportación literaria

Su gran obra puede considerarse Las fuentes del Romancero General, en doce tomos con notas, índices y suplementos (Madrid, Real Academia Española, 1957).
Fue toda una autoridad en pliegos sueltos y bibliografía, y editó un facsímil con introducción, bibliografía e índices del Cancionero General de Hernando del Castillo (Valencia, 1511) en 1958.
También compuso un utilísimo Manual bibliográfico de Cancioneros y Romanceros impresos durante el siglo XVII y un Diccionario de pliegos sueltos. Siglo XVI (1970), que tuvo segunda edición ampliada por Víctor Infantes y A. LF. Askins.

Academias

Aún estudiante, sería nombrado académico correspondiente de la Real Academia de Buenas Letras de Málaga.
En 1931 fue nombrado Académico correspondiente de la Real Academia Hispano-Americana de Ciencias y Artes de Cádiz.
En 1966 fue nombrado al fin, tras ser rechazado dos veces en 1960 por motivos políticos, miembro de la Real Academia Española.

Reconocimientos honoríficos

  • Doctor Honoris Causa por la Universidad de Burdeos, 1966,
  • Oficial de la Orden francesa de las Palmas Académicas .

Biografía

Su sobrino, el investigador Rafael Rodríguez-Moñino Soriano, ha publicado una interesante y documentada biografía del mismo.

Legado

Murió en Madrid en 1970 y legó un espléndido tesoro bibliográfico (15.000 libros, muchos de ellos inéditos, estampas y grabados) a la Real Academia Española, y unos cinco mil volúmenes a la Biblioteca de Cáceres.

Obituario

Antonio Rodríguez-Moñino encarnó en propia persona al intelectual comprometido que a despecho de intrigas, odios o conveniencias de grupos políticos, antepondría siempre los intereses nacionales a su propio bienestar o reconocimiento oficial.
Este hombre honrado que fue protagonista circunstancial de las luchas fratricidas acaecidas durante buena parte de la primera mitad del siglo XX –final de la Monarquía de Alfonso XIII, II República, Guerra Civil y casi toda la época de la Dictadura del gobierno franquista-, se entregó de lleno al estudio de nuestra riquísima y desperdigada por todo el mundo bibliografía, rescatando y dando a conocer al público obras hasta entonces desconocidas o de muy difícil acceso.





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