domingo, 20 de enero de 2019

ARTURO BAREA ORGAZÓN



    Arturo Barea Ogazón, escritor autodidacta de honda raíz popular y periodista . Nació en Badajoz en 1897 y murió exiliado en Faringdon (Inglaterra) en 1957 a los 60 años de edad.
Arturo Barea se dedicó plenamente a la literatura y al periodismo, su obra magna fue “La forja de un rebelde”, una trilogía autobiográfica, que figura entre las obras maestras de la literatura universal.

    Familia. Su padre trabajaba en Badajoz en el servicio de reclutamiento y murió a los 34 años. Su madre y hermanos se trasladaron a Madrid donde ella trabajó de lavandera. Se casó con Aurelia Rimaldos, y tuvo cuatro hijos, pero el matrimonio no fue afortunado y terminó separándose. En 1938 volvió a casarse con la periodista austriaca Ilse Kulcsar, que sería clave para la versión inglesa de sus libros.

    Formación. Barea fue educado en Madrid por unos tíos acomodados, pero al morir también su tío, dejó los estudios a los 13 años. Su formación posterior autodidacta.

    Inicios profesionales. Comenzar a trabajar como aprendiz en una tienda. Posteriormente lo hizo como empleado de banca, ingresando en la UGT en 1913 y contribuyendo a la organización del Sindicato de Empleados de Oficinas de Madrid.
Tras el fracaso de una fábrica de juguetes que montó en Madrid en 1918, se trasladó a Guadalajara para trabajar en la empresa Hispano-Suiza, dedicada a la fabricación de aviones.

    Guerra de Marruecos. Le llamaron a filas en 1920 y tuvo que ir a Marruecos, durante la guerra contra los independentistas rifeños, donde vivió la derrota de Annual en 1921,  donde llegó a conocer el entonces comandante Francisco Franco y al fundador de la Legión.


    Segunda República. Con la llegada de la Segunda República, en 1931, se incorporó a la vida sindical militando en UGT.

    Guerra Civil (1936/39). Al producirse el Golpe de Estado del 18 de julio de 1936 participó en el asalto al Cuartel de la Montaña en Madrid y en agosto comenzó a prestar sus servicios en la Oficina de Censura de Prensa Extranjera del Ministerio de Estado.
Allí conocería a la austriaca Ilsa Kulcsar, quien sería su segunda esposa. En mayo de 1937, por encargo del general Miaja comenzó a combinar su labor de censor de los corresponsales extranjeros con la emisión de charlas de radio nocturnas que pronunciaba bajo el seudónimo de «La voz incógnita de Madrid».
Dimitió de estas funciones por motivos de salud trasladándose a Alicante y posteriormente a Barcelona.

    Exilio. En 1938 se exilió en Inglaterra donde continuó con sus actividades literarias y periodísticas, hasta su fallecimiento. Le dieron la nacionalidad británica en 1948.
Llegó a pronunciar más de 900 alocuciones en la BBC bajo el seudónimo de “Juan de Castilla”. Después de 18 años exiliado en Inglaterra, Arturo Barea falleció en Faringdon, un pueblo del condado de Oxford, en diciembre de 1957.

    Marginado por el franquismo. Barea no publicó su primer libro hasta los 40 años. Nunca alcanzó la fama que mereció pero sí se convirtió en un escritor bastante conocido en los últimos años de su vida (George Orwell elogió sus libros).
Pero las autoridades franquistas prohibieron su venta en España e intentaron calumniarle como llamarle “el inglés Arturo Beria” – una referencia al jefe de seguridad de Stalin que apuntaba al supuesto pasado de Barea como comunista, cuando Barea nunca había sido comunista.

    La forja de un rebelde. La forja de un rebelde, es una magnifica trilogía autobiográfica, compuesta por “La forja”, “La ruta” y “La llama” y es la obra más relevante de Arturo Barea.
Fue escrita en el exilio entre 1940 y 1945. La primera edición se publicó en inglés en 1948 y no se editó en español hasta 1951 que se editó en Buenos Aires, en España se editó por primera vez 1978, cuando ya había acabado la dictadura franquista.
El primer tomo cubre su infancia y juventud; el segundo, sus primeras experiencias literarias y, sobre todo, su servicio militar en Marruecos; el tercer tomo, por último, trata del período justamente anterior a la guerra civil y de la misma.
La crítica ha sido unánime siempre al resaltar la sinceridad moral y expresiva de este relato de más de mil páginas. Para los historiadores, esta vasta trilogía posee el valor de ser un relato de primera mano, vivido íntegramente con apasionada intensidad, pero que rechaza siempre cualquier tipo de partidismo y da cuenta de lo heroico y miserable que late en la condición humana, sin retroceder ante el horror que desvelan las más dolorosas confesiones. Según estos juicios, resulta casi imprescindible leer los tres volúmenes de Barea, si se desea conocer realmente a fondo la historia española del siglo XX.
Caracterizada por su estilo directo, su recreación casi fotográfica de los lugares, acontecimientos y sentimientos, su lenguaje coloquial, sus conocimientos locales y, quizá sobre todo, su gran honestidad y falta de rencor, La forja de un rebelde ha sido considerada como una "obra maestra".

    Obra. Todos sus libros se han publicado, primero en versión inglesa y, más tarde, en castellano, a excepción de los 20 cuentos de guerra  “Valor y miedo”: relatos, publicados en Barcelona, en 1938.
Publicó Lorca, el poeta y su pueblo (1945), Unamuno (1952), La raíz rota (1953) y El centro de la pista (1960). Colaboró con la Asociación «Congreso por la Libertad de la Cultura» que dirigió Julián Gorkín, realizando un ciclo de conferencias por Argentina, Uruguay y Chile en 1956.

    Serie televisiva. En 1990 Televisión Española emitió La forja de un rebelde, en una serie de 6 capítulos que la dirigió Mario Camus. Participaron los actores Antonio Valero, Lydia Bosch, Emilio Gutiérrez Caba y Carlos Hipólito. La música la compuso Lluis Llach.
Fue la serie más cara rodada por TVE hasta entonces. Se destacó en su momento el meticuloso trabajo de recreación histórica, que incluyó una reconstrucción de un segmento de la Gran Vía madrileña como era en los años 1930 y el rodaje de escenas en el norte de África.

    Rehabilitación. En 2010 colaboraron en la restauración de su lápida mortuoria Paul Preston, Gabriel Jackson, Javier Marías,Elvira Lindo, Santos Juliá, William Chislett, Michael Eaude (biógrafo de Barea), Nigel Townson (editor de la edición en tres volúmenes de las obras de Barea), Edwin Williamson (titular de la Cátedra Alfonso XIII de Estudios Hispánicos en la Universidad de Oxford) y Jeremy Treglown (ex editor del Times Literary Supplement). En agosto de 2013 se instaló una placa en el pub que frecuentó.
Los padres austriacos de Ilse, la mujer de Barea, refugiados judíos que escaparon de la persecución nazi, están enterrados al lado de la lápida de Arturo Barea.

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