martes, 19 de febrero de 2019

Darío Bacas Montero



Darío Bacas Montero, ingeniero, militar, profesor, inventor y humanista. Nació en Cilleros (Cáceres) en 1845 y murió en Cilleros en 1913 a los 67 años de edad.
Su trayectoria profesional estuvo marcada por la enseñanza, las matemáticas, la economía y la investigación tecnológica. Darío Bacas es citado como uno de los investigadores pioneros en el campo de la ingeniería industrial en España. Fue uno de los últimos combatientes en Filipinas en 1898.

Familia

Sus padres eran Ignacio Bacas y Luisa Montero, su padre era abogado y político que llegó a ser Presidente de la Diputación Provincial de Cáceres y diputado en las Cortes Generales. Se casó con Pilar Serena, tuvieron tres hijas y dos hijos, pero uno de los varones falleció siendo niño.

Formación

Cursó estudios de bachillerato en Cáceres y Salamanca y luego ingresó en la Escuela Especial de Ingenieros de la Armada de Ferrol (La Coruña) saliendo con la graduación equivalente a Alférez de Fragata e Ingeniero Naval.

Inicios profesionales

Su primer trabajo lo desarrolló en el arsenal de Ferrol donde ejerció como habilitado de Ingeniero encargado del destino de obras a flote.
Al ascender a ingeniero 2º, equivalente a Alférez de Navío, fue trasladado al arsenal de la Carraca en San Fernando (Cádiz).

Docencia

En la maestranza del arsenal de La Carraca ocupó el puesto de profesor de Geometría y Mecánica.
Fundó en Madrid una academia privada preparatoria de las pruebas de ingreso en la Escuela de Ingenieros de la Armada.
Fue profesor y primer director de la Escuela de Ingenieros de Bilbao.

Conflictos hispanos

Darío Bacas vivió una época de gran agitación en España, con movimientos sociales y levantamientos cantonales.
Al proclamarse el cantón gaditano (1873), los insurrectos marcharon contra el arsenal de la Carraca. Darío Bacas, junto a los demás marinos, participó en la defensa del mismo.
Poco después el levantamiento cantonal se extendió a Levante y Murcia, Darío recibió la orden de embarcar en el vapor Ciudad de Cádiz, desde donde participó en las operaciones de guerra contra la plaza de Cartagena.

Ascenso

En 1874 fue nombrado inspector de arqueo de buques y fue promovido a Ingeniero Primero, durante esos años, fue comisionado para arquear buques, españoles y extranjeros, en distintos destinos.
En 1877, fue destinado a Madrid como auxiliar de la Inspección de Arqueos del Ministerio de Marina y, posteriormente, de la Sección de Ingenieros.
En Madrid su vida comenzó a tomar otro rumbo, al suscitarse en él nuevos intereses: la enseñanza, las matemáticas, la economía y, especialmente, la investigación tecnológica.

Inventos

Darío Bacas fue un inventor reconocido y empezó a mantener contactos con otros inventores con los que realizaba trabajos conjuntos.
Así, por ejemplo, con los ingenieros Prudencio Urcullu y Leopoldo Scheidneagel investigó acerca de los torpedos, y en 1879, idearon un sistema para conseguir que su profundidad fuera independiente de las mareas.
En 1885 patentó uno de los ingenios más significativos de su trayectoria como inventor, un aparato que designó con una palabra acuñada por él mismo, Goniobarímetro, que era una báscula que indicaba en una escala graduada, con divisiones igualmente espaciadas, un ángulo proporcional al peso a medir.
Este hecho es común a muchos tipos de básculas. La originalidad del mecanismo del goniobarímetro es que se basaba en las propiedades geométricas de la cicloide. Además de la memoria que acompañó a la patente, escribió un libro sobre este invento.
Durante la década de 1890 estuvo en situación de supernumerario, lo que le permitió dedicarse a su pasión investigadora, que desarrolló entre las ciudades de Madrid, Barcelona y Bilbao. De esa década y primeros años del siglo XX datan la mayoría de sus patentes de invención.
Se ocupó de mantener contactos con el mundo de la producción industrial y de la investigación tecnológica de España y Europa. En 1893, por ejemplo, Darío Bacas representaba en España al inventor Frederick Black Panbenton.
En 1897, logró una nueva patente: Un mecanismo nuevo para transformar el movimiento rectilíneo alternativo o circular alternativo en movimiento circular continuo, con cambio de marcha y freno. Este mecanismo permitiría obtener mayor rendimiento de las máquinas de vapor de los barcos.
En 1901, registró una marca para distinguir los aceites comestibles y, dos años después, obtuvo una patente sobre un nuevo procedimiento para fabricar aceite, cuando ya residía de nuevo en Cilleros y se ocupaba en rentabilizar los olivares heredados de sus padres en su tierra natal.

Maquinista Terrestre y Marítima

En 1896, volvió a estar activo a petición propia y fue trasladado a la Comisión de Marina en Barcelona, como era su deseo, donde ocupó el puesto de Inspector de La Maquinista Terrestre y Marítima.
La Maquinista, por esas fechas, era una empresa puntera que se dedicaba sobre todo a la construcción naval. Diques flotantes para puertos, puentes metálicos para trenes, grúas para puertos y astilleros o máquinas elevadoras de agua fueron otros de los trabajos que realizó la fábrica en esos años.
Durante su estancia en La Maquinista, Darío Bacas dictaminaba la viabilidad de los proyectos y la puesta a punto de las máquinas o instalaciones construidas por la empresa.

Filipinas

A pesar de su resistencia Darío fue destinado a Filipinas y en diciembre de 1897, embarcó rumbo a Filipinas junto a su esposa, sus tres hijas, su suegra y su sirvienta.
Darío fue nombrado Comandante de Ingenieros del Apostadero de Filipinas, en el Arsenal de Cavite. Esta localidad, constituía una plaza fuerte para el ejército español.
Allí se encontraba el arsenal de guerra. El 1 de mayo de 1898, la escuadra española fue derrotada por los americanos en la bahía de Cavite. El 14 de agosto, asistió al bombardeo de la plaza de Manila. Su casa fue saqueada y, al parecer, tuvieron que recorrer parte de la isla a pie. A finales de 1898, Bacas fue repatriado junto a su familia.

Escuela de Ingenieros de Bilbao

En 1899 fue creada la Escuela de Ingenieros de Bilbao, Darío Bacas fue elegido para organizar el establecimiento y ocupó, en consecuencia, la plaza de primer director.
Este encargo significaba su reconocimiento como hombre de alto grado de cualificación, de ideas avanzadas, de gran experiencia, práctico y con formación actualizada, ya que estas eran las ideas que guiaban a sus promotores.
Así mismo, fue nombrado catedrático interino de Geometría Descriptiva y Dibujo, por el recientemente creado Ministerio de Instrucción Pública.
Tras poner en marcha la organización del primer curso escolar y, una vez finalizado el mismo, dimitió de sus cargos y regresó a Madrid.

Publicaciones

Las matemáticas fueron su debilidad y publicó varios libros sobre esta materia. Publicó otros libros relacionados con la economía de menor relevancia.
En 1883 publicó su primer libro de matemáticas: “Tratado elemental de las determinantes y sus aplicaciones al álgebra y a la trigonometría”, que fue declarado libro de texto en la Escuela de Ingenieros de Caminos de Madrid.
En 1884, publicó el libro titulado “Teoría elemental y aplicaciones de las fracciones continuas”.

Reconocimientos honoríficos
  • Medalla de Plata de la Exposición Onubo-Extremeña celebrada en Huelva. (2001).
  • Fue galardonado con diferentes distinciones por la Real y Militar Orden de San Hermenegildo. (1906)

Fuentes
Darío Bacas Montero. Pilar Bacas Leal. Sierradegatadigital.es






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